viernes, 11 de marzo de 2016

Guía de las tres P


Si tu niño ya ha sobrepasado la barrera de los tres años, es bastante posible que comience a explorar cuanto le rodea con un listado infatigable de cómos y por qués. 
Su curiosidad ha irrumpido en vuestras vidas: sois los guías irrenunciables de ese proceso de aprendizaje.  Pero ¿cómo responderle a todas sus preguntas? En función de qué te pregunta, podrás averiguar cuáles son las dudas más recurrentes que rondan su pequeña cabeza.  
Te ofrecemos algunas pistas:  

Sigue la guía de las tres P: paciencia, perspicacia y proactividad. 
Siendo proactivo en tus respuestas estimularás su curiosidad (y sus por qués), una de las mejores manera de apoyar el desarrollo de la inteligencia de tu niño y la relación de ideas que formula en torno a cuanto le rodea.  
Paciencia porque una pregunta le llevará a otra y a otra más y en ocasiones ni siquiera sabrás cómo responderle. 
Perspicacia, esto es, agudeza, porque sus preguntas son una manera de relacionarse con el mundo. 

Regla de oro: no hagas oídos sordos a sus preguntas, y desde luego, no le ridiculices (mucho menos en público) pues el efecto más probable será que coartes el vínculo que estableciendo contigo (su padre o su madre) como guía y referencia para descubrir el mundo que se abre a su atenta mirada. No hay preguntas prohibidas ni temas tabús, sino formas de explicar cada cuestión en función a su edad y tu manera de ver el mundo. 

Regla de plata:
respuestas sencillas y adecuadas a la edad y a su nivel de comprensión. No entres en discursos filosóficos ni zanjes la comunicación. Siempre será mejor ofrecer un solidario "No lo sé" que eludir su curiosidad. Apoyarle en su exploración de cuestiones materiales (por qué los aviones vuelan) o de un calado más profundo (por qué se muere la gente) le aportará seguridad en si mismo y ser valiente interesándose por cuestiones que desconoce. Asegúrate de que ha entendido lo que le estás ofreciendo como explicación y si no es así, no estará de más que sigas intentándolo...

Regla de bronce: sus preguntas te permitirán ayudarle a que consolide un vocabulario cada vez más rico y variado. Haz un esfuerzo y trata de explicarle las cuestiones que suscitan su interés con palabras nuevas que le permitan aprehender la realidad con más precisión a medida que crece. Echa mano de ejemplos y comparaciones para motivar que ejercite la relación de ideas entre planos de conocimiento diferente.